Eduardo Jiménez

From WikiResidencias
Jump to: navigation, search

AUTORRESIDENCIAS MEDINACELI-ARBUJUELO, LA PELÍCULA (2016)

Antes que nada me gustaría agradecer y mandar un recuerdo a quienes organizaron y organizan estas autoresidencias y a quienes acudieron y participaron en la pasada edición de 2016, con quienes compartí aquella gran experiencia. Mi decisión de participar aquel año vino motivado por la más básica trasmisión de información: el boca a boca, con el que compañeros y compañeras me habían relatado sus propias experiencias. Imposible se me hacía, a partir de lo escuchado por mis oídos, no participar y aprovechar así la oportunidad de visitar por unos días mi querida Soria y compartir vivencias en comunidad.

IMG 20160812 212654.jpg

Que iban a ser unos días especiales no lo ponía en duda, pero la experiencia superó con creces las expectativas. Unas mañanas o tardes dedicadas a mi proyecto, otros a charlas con el resto de la gente, otros al simple y llano ocio, otras al campo y otras tantas exclusivamente a la contemplación. En esta ocasión, a la contemplación de estrellas, pues todo el mundo sabe que como con el cielo de Soria, Allah no se recreó en ninguna otra parte. Recordaremos durante mucho tiempo, creo, todos y todas que estuvimos allí la lluvia de estrellas de aquel verano. Incluso dio tiempo para dedicarse a esa noble actividad llamada pereza. Desde una perspectiva lógica se puede pensar que unos pocos días no pueden dar para tanto, pero quien haya estado en Medinaceli y en su pequeño hermano Arbujuelo sabe que lo lógico hay que dejarlo a un lado. Allí, creedme, todo es posible.

IMG 20150809 132300-1.jpg

Pero, ¿qué iba a hacer yo allí? Resumiendo y dejando a un lado mis raíces sorianas y familiares, mi objetivo previo fue preparar las clases de mi primer año como profesor en la Universidad. Interesante o no, lo cierto es que fue mi excusa para poder vivir en mis carnes lo que otros me habían relatado. Me cargué de libros, ordenador e ilusión en la mochila y en un raudo ALSA me dirigí a Medinaceli. Así comenzó mi autorresidencia. Lo que me propuse como objetivo lo cumplí gracias a la organización y a la propia dinámica de las autoresidencias: autogestionar libremente todo tu tiempo. Un ambiente propicio para ponerte delante del ordenador o libros y centrarte en tu proyecto, siendo los únicos enemigos de dicha concentración la costumbre de visitar páginas como Marca o las novedades de Forocoches. Caminar por Medinaceli, en mi caso, fue también propicio para mis objetivos. Inspirándome ya fuera con sus murallas árabes y sus calles y plazas medievales ya en su palacio renacentista, fue fácil reconstruir parte de la Historia de España que me tocaba impartir a partir de septiembre. A ello hay que sumar las amarillas vistas de la estepa soriana y el silencio de sus calles, claves para olvidar cualquier tipo de estrés para la gente a la que tocó vivir en ciudades.

IMG 20160811 132210-1.jpg

También hubo tiempo, como decía, para los placeres cotidianos. Enredarse en una conversación con una persona de cualquier rincón de España o de Europa, sustituyendo el ordenador por unas cervezas o refrescos. Quebrar el silencio o escuchar cómo se quiebra con el carraspeo (acompasado o no) de una guitarra. Ulular incluso si uno quería (yo juro que no lo hice) a la luna durante las refrescantes noches del verano. Intentar desempolvar los idiomas olvidados y chapurrear el francés, inglés, italiano, portugués, rumano y otros santos idiomas que se puede escuchar en Medinaceli-Arbujuelo (ya dije que la lógica había que dejarla a un lado). En definitiva, tiempo para viajar al epicentro de uno mismo. Razones como éstas y muchas otras las hay, por tanto, para ir o volver a las autorresidencias. Obviamente, este año o/y los que vengan. Empecé este escrito agradeciendo y lo cierro igual. Doy las gracias a La Noguera y a sus integrantes por facilitar y organizar este tipo de actividades tan esenciales y vitales. Un último apunte: si alguien está en su sano juicio, no puede perderse algo tan ilógico y real.

IMG 20150809 063458-1.jpg